Fernando García Ponce.
(N. Mérida, Yucatán, 1933 – Ciudad de México, 1987)
“Un día, por casualidad, dejó un retrato a lápiz de Humprey Bogart en la sala. Don Enrique Climent, quien era amigo de nuestros padres, lo vio, se quedó con él en las manos y preguntó quién lo había hecho. Fernando tuvo que confesar su culpa. Climent le dijo que era un pintor nato y se ofreció a darle clases. Esta proposición era un gran honor […] Como todos los verdaderos artistas, poco a poco Femando fue apartándose de él y siguiendo sus propios gustos. El primero en darse cuenta fue Don Enrique que le dijo: -Ya no tengo nada que enseñarte-.”
“Su pintura es una pintura de las esencias, es una pintura metafísica, en tanto que trata de ir más allá de las apariencias y adentrarse en el terreno de los fines últimos. Así, es lógico que su ámbito natural sea el espacio puro, y que la única relación directa del pintor sea con ese espacio que la tela vacía, la tela en su estado natural, virgen y callada, deja ver en toda su inexistencia. Frente a ella el pintor no quiere expresarse a sí mismo, no busca ni siquiera objetivizar su subjetividad liberando fuerzas y convirtiéndolas en su expresión, sino que quiere expresar ese espacio, quiere que el color y la forma nos lo revelen en toda su pureza, quiere que, encarnando en ellas, el vacío se convierta en espíritu manifiesto, en espíritu que habla con el lenguaje que ellas prestan. Pero al mismo tiempo, la tendencia natural del espíritu a la quietud y el silencio se encuentra en contradicción, se violenta ante el lenguaje que le prestan el color y la forma.
Y de esta continua contradicción la pintura de García Ponce extrae la tensión interior que determina su fuerza y su capacidad expresiva.”
Juan García Ponce.
“La tranquilidad del estudio es una falacia, uno se encierra en ese espacio, no para estar tranquilo sino para trabajar y repasar sus ideas, buscando la manera de expresarlas para que sean entendidas por la colectividad… Pienso que no se debe estar aislado, por eso voy a las cantinas, a las cervecerías, buscando el diálogo con los demás, porque es en esos lugares donde se habla auténticamente sobre los problemas. En otros sitios imperan los formalismos, la hipocresía que es para mí algo detestable.” Fernando García Ponce.
“Siempre usó García Ponce recursos azarosos, del goteo, del pegote. Pero resultaban sometidos a esa disciplina de composición y solidez que regía el conjunto. Consciente o inconscientemente el azar y la irregularidad quedaban contradichos en su propia condición por la inclusión en un todo que los aprovechaba pero los domesticaba. Ahora, de una manera insensible, esos elementos han ido ganando terreno, hasta el punto de salirse de su condición de acento y tomar la de elemento mayor del cuadro.”
Jorge Alberto Manrique.
Véase: GARCÍA PONCE, Juan. “Vida, Formas y Muerte de Pintor” México. Revista Vuelta, Agosto de 1997.
Número 249. pp. 28-33.
BORRÀS, María Lluïsa. “Fernando García Ponce.” México. Fomento Cultural Banamex, 1992. pp. 211 y 221.
GARCÍA PONCE, Juan. “Nueve Pintores Mexicanos.” México. UNAM – colección Pértiga, 2006. pp. 68-69.







